Gran convocatoria tuvo Encuentro de Gestión de la Innovación

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El pasado 22 de marzo más de 150 personas participaron de manera activa en el primer Encuentro de Gestión de la Innovación «Un salto hacia la I+D Aplicada», organizado por las Oficinas de Transferencia y Licenciamiento de la Universidad de Talca, Universidad de Concepción, Universidad del Bío Bío y Universidad Católica de la Santísima Concepción, el que se llevó a cabo en la octava región.

Empresas de la Región del Bío Bío, investigadores de diversas universidades y centros de investigación; gestores tecnológicos, emprendedores, gerencias de innovación y consultores, participaron de la discusión respecto del alto potencial para fortalecer la vinculación entre universidades y empresas y, de esta forma, generar experiencias exitosas de transferencia tecnológica.

Se trata de un concepto relativamente nuevo, la transferencia de tecnología, principalmente llevada al ámbito universitario, se refiere la tecnología que se transfiere por un contrato de licencia desde una casa de estudios hacia un campo de uso determinado. Es la relación que se está forjando entre las universidades y las empresas, aprovechando los potenciales que ambas pueden obtener una de la otra.

Respecto a los avances que ha logrado la Universidad de Talca a través del proyecto OTL 2.0 (Oficina de Transferencia y Licenciamiento) financiado por Corfo, Irma Peña, coordinadora de la Unidad de Comercialización Tecnológica de la Casa de Estudios, manifiesta “Desde el 2012 ha sido muy enriquecedora la experiencia, porque además de incorporar las capacidades de estas áreas en la Universidad, se ha establecido una vinculación con distintas instituciones educacionales, generando un consorcio universitario que trabaja en pos de la innovación”.

En el marco de esta temática, Marcela Angulo, gerente de capacidades tecnológicas de Corfo, tiene una panorámica clara, “Vamos por buen camino, pero necesitamos más intensidad. Hemos logrado en estos casi 5 años de trabajo organizar el sistema tener las reglas claras, entender que la propiedad intelectual hay que manejarla, hay que regular los conflictos de interés, tenemos que saber cómo repartir los beneficios para que sea atractivo para todos. Con todo eso ya hemos generado la base, las condiciones, las reglas del juego, y ahora lo que tenemos que hacer es poner mucho más esfuerzo para hacer más inversión en investigación y desarrollo, tenemos que lograr que haya más recursos públicos, pero por sobre todo más recursos privados, que las empresas empiecen a invertir en I+D”, enfatiza.

A su vez, Irma Peña comenta el rol que involucra la gestión de la innovación. “Todas las universidades están centradas en el análisis de determinación de los llamados portafolios de tecnologías, donde se potencian los resultados de los proyectos de investigación aplicada, visualizando de qué manera se puede dar un buen uso a los desarrollos existentes. En este contexto, la Universidad de Talca determinó su portafolio que incluye tecnologías en ámbitos como la eficiencia energética; nuevas variedades vegetales; biotecnología; alimentos saludables; biomedicina, entre otras. Por lo tanto, el nuevo paso consiste en identificar el proceso de comercialización, estudiando cómo se presentará a las empresas los servicios y desarrollos que las facultades podrían entregar como solución a diferentes problemas presentes en el mercado actual” aclara la Coordinadora.

Las empresas han estado acostumbradas a hacer siempre lo mismo, y tienen que encontrar en el conocimiento y la tecnología la forma de dar un salto hacia una nueva etapa de desarrollo con nuevos productos, nuevos procesos, y eventualmente otros mercados, “variar de lo que han hecho siempre, porque está probado que tenemos que movernos de ahí, de ese estadio de desarrollo que nos dio algún nivel de riqueza, de bienestar, porque el mundo ha cambiado, las tecnologías evolucionaron y no nos podemos quedar atrás”, puntualiza Marcela Angulo, Gerente de Capacidades Tecnológicas de Corfo.

“Ya hay un cambio sustantivo, muestra de ello es que las oficinas de transferencia y licenciamiento se están organizando, lo que efectivamente marca que hay un cambio de paradigma, ya que las universidades tradicionalmente, han estado muy hacia adentro, el desafío es abrir esto y ponerlo al servicio del desarrollo del país, de la economía, de la industria, del propio sector público”, expone la Gerente de capacidades tecnológicas de Corfo.

EXPERTOS INTERNACIONALES

Durante el día expusieron expertos de México, Brasil y Estados Unidos, quienes presentaron distintos modelos y mecanismos para favorecer el trabajo conjunto entre universidad y empresa desde sus propias experiencias, así como también se discutió en un panel, moderado por Marcela Angulo, Gerente de Capacidades Tecnológicas de Corfo, con empresarios, el director de un centro de investigación regional y uno de los expertos internacionales respecto de las barreras que aún queda por derribar en materia de vinculación ciencia-empresa.

Alfredo de la Peña, director de la Oficina de Propiedad Intelectual y Transferencia Tecnológica (OTT-CEPAT) del Centro de Investigaciones Biológicas del Noroeste S.C (CIBNOR) se refirió a las similitudes y diferencias que presentan las oficinas mexicanas frente a las chilenas.

“El proceso de transferencia presenta similitudes en algunos aspectos, ya que ambos países están incentivando a las empresas a través de sistemas de financiamiento a la innovación. Sin embargo, aquí existen algunos problemas en temas como la protección intelectual y la negociación con las empresas, porque las Universidades aún no alcanzan a digerir el concepto de transferencia como tal, no han visto el potencial que tiene esta área. Pero nosotros también pasamos por este proceso, por lo tanto es muy importante darle empuje a los emprendimientos y a los centros de investigación. Chile está sumándose a este camino, y a pesar de que aún son insuficientes los financiamientos públicos, tienen la materia prima y el recurso humano especializado que conoce los procesos y puede lograr importantes innovaciones para el mercado”, expuso el especialista.

Además, se presentó como un caso de éxito la experiencia de American Home (marca ah!) y el trabajo colaborativo con la Unidad de Desarrollo Tecnológico (UDT) de la Universidad de Concepción, que permitió la colocación en el mercado de productos de madera-plástico desarrollados en Chile.