Centro de Inocuidad Alimentaria ejecuta proyectos en O’Higgins

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18 de noviembre de 2015

En la Región de O’Higgins nuestra Universidad comenzó la ejecución de dos proyectos en el área de la inocuidad alimentaria, financiados con 362 millones de pesos por el Fondo de Innovación para la Competitividad (FIC –R) 2015.

Las iniciativas se denominan “Transferencia de Sistemas de Autocontrol de Establecimientos de Alimentación” y “Transferencia de Sistemas para Descontaminación del Agua de Riego”, ambos liderados por Ana Karina Peralta, directora del Centro de Inocuidad Alimentaria, dependiente de la Vicerrectoría de Innovación y Transferencia Tecnológica de esta Casa de Estudios.

Hubo 23 proyectos seleccionados inicialmente para adjudicarse recursos FIC-R, de los cuales el Consejo Regional (CORE) de O’Higgins eligió 13, entre ellos los dos de nuestra Institución.

 BUENAS PRÁCTICAS

Uno de los proyectos tiene como objetivo elaborar y desarrollar un nuevo programa de Sistemas de Autocontrol para la Implementación de Buenas Prácticas de Manufactura (BPM), en los establecimientos alimentarios de alto riesgo para la población de la Región de O’Higgins.

Con ello se busca disminuir la incidencia de enfermedades transmitidas a través de los alimentos, de modo de fortalecer y aumentar la competitividad del sector, como complemento de las políticas públicas de la autoridad sanitaria regional. El monto asignado asciende a 184 millones 936 mil pesos.

La iniciativa tiene como foco restaurantes de la región, con fines turísticos, pero también se centra en la alimentación escolar de jardines infantiles y colegios. “El autocontrol se realiza en base a análisis y eso significa que el laboratorio debe realizar retroalimentación”, precisó Ana Karina Peralta.

SISTEMAS ECOLÓGICOS

En cuanto a la iniciativa orientada a la descontaminación de agua de riego, Ana Karina Peralta explicó que el objetivo general apunta a diseñar, validar y fomentar el uso de sistemas ecológicos artesanales para el mejoramiento de la calidad microbiológica del agua de riego en la horticultura, en el marco de una producción inocua de los alimentos. En este caso, el CORE de O’Higgins destinó 177 millones 386 mil pesos.

Este proyecto implica una vigilancia permanente del recurso hídrico para riego, para lo cual el laboratorio del Centro quedará al servicio de las empresas para controlar tanto la calidad de los alimentos como del agua.

De acuerdo a la explicación de Ana Karina Peralta, “ambos proyectos abordan problemas que son prioritarios para la Región de O’Higgins, de acuerdo a su política de innovación”. Al mismo tiempo, el Centro de Inocuidad, cuya labor se extiende hasta agosto de 2016, tiene dentro de sus compromisos la generación de proyectos de investigación aplicada, de impacto en la comunidad, como los que recientemente se iniciaron, en una reunión efectuada en el Gobierno Regional en Rancagua.

En igual perspectiva, anteriormente el centro se había adjudicado otro iniciativa con financiamiento FIC-R denomina “Asociatividad e inocuidad alimentaria como herramienta para fortalecer la cadena de valor de pequeños productores hortícolas y establecimientos de alimentación en la Región del Maule, bajo el contexto de requisitos de buenas prácticas agrícolas y de manufactura (BPA y BPM) para el cumplimiento de la normativa sanitaria vigente (RSA)”.

La labor de este centro se hace extensiva además a través de su participación en la Agencia Chilena de Inocuidad Alimentaria (ACHIA) y también del Sistema Integrado de Laboratorios de Alimentos y el Consejo Asesor Regional (CAR) —coordinado por la Secretaría Regional Ministerial de Agricultura— para establecer prioridades en el área de inocuidad alimentaria.